viernes, 30 de marzo de 2018


Algunos de los actos más bajos y crueles han sido frutos de la conspiración, he aquí algunas de ellos:

–Jesús de Nazaret, a la sazón el personaje más importante de la Historia de la Civilización Occidental, fue detenido, torturado, crucificado, y sepultado gracias a una conspiración, la cual Él conocía de antemano. Uno de sus pupilos le traicionó llegando a un acuerdo con el Sanedrín judío. El traidor se llamaba Judas. ¿Si alguien que nos ama puede participar en una conspiración contra nuestra, porque no lo podrían hacer el resto de los mortales?

-Cuarenta y cuatro años a.c. Julio Cesar fue asesinado merced a la conspiración en la que participó Marco Junio Bruto, junto a Casio y otros senadores. “Tú también, Bruto, hijo mío”.

–El jefe bárbaro Alarico (que no fue otra cosa que un general romano de sangre goda) ante la negativa del emperador a premiarle como comandante en jefe de los ejércitos, en primera instancia conspiró con personas cercanas al poder central, y pese a ser contenido, como mantuvo su puesto en el ejército, cuando se le volvió a negar tal satisfacción de sus ínfulas cargó contra Roma y la saqueó

– La Revolución Francesa tuvo como institución instigadora y promotora, pruebas existen ya pruebas más que suficientes, a la Masonería. El duque de Orleans (tío del rey y vinculado a la Masonería) estuvo implicado: su apoyo no solo a la revolución sino a los más extremistas, junto a su firma a favor de la pena de muerte de su sobrino, Luis XVI unido a las cuentas pendientes que tenía con éste, le ponen en el disparadero. Hubo urdienda. La sangre también conspira y Felipe Igualdad, como le conocían los revolucionarios, fue un conspirador guillotinado por compañeros de complot, gajes del oficio.

– El intento fallido de asesinato de Hitler, denominado operación Valquiria fue el producto de un complot, no fue solo idea y obra de Stauffenberg aunque fuera la figura central, hubo muchísimos implicados en la conjura, inclusive se habla del mismísimo Rommel.

-Al otro lado del Atlántico, el célebre John Rockefeller (el primero de la saga) y su Standard Oil Company, en cuestión de años, pasaron del 5% del mercado a hacerse con todo el control del negocio del crudo,(dicen que) a través de un entramado de extorsiones y sobornos sin igual.

– El conde don Julián, gobernador de Ceuta, ayudó a los invasores musulmanes a pasar a la Península Ibérica para su invasión, tras la afrenta familiar recibida por el rey visigodo.

– En la Rusia bolchevique de Lenin, una vez apartado éste de la política, Zinóviev, Kámenev y Stalin, se unieron, se hicieron con la dirección del Partido Bolchevique y acusaron a Trotsky, el hombre de confianza de Lenin, de ser una amenaza para el partido y la revolución, El acusado tuvo que huir a México donde se consumó la urdienda. Allí su asesinato fue perpetrado por dos comunistas españoles.

-Siguiendo con la casa rusa, mientras Trotsky preparaba concienzudamente en Nueva York la revolución de Febrero, allá por 1917, el banquero Max Waxburg financiaba la jugada con dinero a espuertas, y lo más importante, por encargo de los clanes Rockefeller y Rothschild (‘casi nada’ al aparato).

-Muchos han citado en tono peyorativo la teoría de la conspiración en el 11M pero lo cierto es que la conspiración contra la verdad existió: se destruyeron pruebas, no se encontró autor intelectual y solo un supuesto culpable está cumpliendo pena por el mayor atentado terrorista en Europa. Moraleja: la conspiración no ha de ser necesariamente en contra de alguien.

La conspiración existe siempre ha existido y nos acompañará hasta el fin de los tiempos. Nadie está a salvo de ella. El marinero Dantés la padeció durante catorce años, y no solo eso, lo perdió todo: prometida, familia, amigos, trabajo…(bueno, casi todo). Su gran error fue confiar. El diablo hurga en el candor. Sus verdugos no lo dudaron ni un instante.

La incontestabilidad de los hechos y las evidencias nos demuestran que nadie ni nada está libre de ser víctima de una conspiración. Cuando digo nada, me refiero también al todo. La conspiración puede escribirse con mayúsculas cuando de lo que se trata es de eliminar la verdad y reemplazarla poco a poco por determinadas consignas, o bien cuando la conjura es para controlar y deconstruir a una civilización entera.
Dra. Anayatzin S. Mendoza
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